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Gonartrosis: qué es, síntomas, grados y tratamientos para la artrosis de rodilla

La gonartrosis es la artrosis de rodilla. Se produce cuando el cartílago de la articulación se va deteriorando de forma progresiva, lo que puede causar dolor, rigidez, inflamación, crujidos y dificultad para caminar, subir escaleras o levantarse de una silla. Aunque muchas...

Actualizado: 26 mayo 2026 8 min de lectura Reuma.pro
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Contenido informativo sobre salud reumatológica. No sustituye la valoración de un profesional sanitario ni debe utilizarse para iniciar, cambiar o suspender tratamientos.

Resumen rápido: La gonartrosis es la artrosis de rodilla. Se produce cuando el cartílago de la articulación se va deteriorando de forma progresiva, lo que puede causar dolor, rigidez, inflamación, crujidos y dificultad para caminar, subir escaleras o levantarse de una silla. Aunque muchas personas la...

La gonartrosis es la artrosis de rodilla. Se produce cuando el cartílago de la articulación se va deteriorando de forma progresiva, lo que puede causar dolor, rigidez, inflamación, crujidos y dificultad para caminar, subir escaleras o levantarse de una silla.

Aunque muchas personas la relacionan solo con la edad, la gonartrosis no aparece por un único motivo. Pueden influir el envejecimiento, el sobrepeso, lesiones previas, trabajos o deportes con mucha carga sobre la rodilla, alteraciones de la alineación de las piernas y factores genéticos.

¿Qué es la gonartrosis?

La gonartrosis es una enfermedad degenerativa de la rodilla. Afecta principalmente al cartílago articular, que es el tejido que recubre los extremos de los huesos y permite que la articulación se mueva con menos fricción.

Cuando el cartílago se desgasta, la rodilla pierde parte de su capacidad para absorber impactos. Con el tiempo pueden aparecer dolor, pérdida de movilidad, inflamación y cambios en el hueso cercano a la articulación.

La gonartrosis forma parte de las enfermedades relacionadas con la artrosis, pero en este caso afecta de forma específica a la rodilla.

Gonartrosis: síntomas, grados y tratamiento de la rodilla
Gonartrosis: síntomas, grados y tratamiento de la rodilla

Gonartrosis y artrosis de rodilla: ¿son lo mismo?

Sí. En la práctica, gonartrosis y artrosis de rodilla se utilizan para hablar del mismo problema. El término “gonartrosis” es más técnico, mientras que “artrosis de rodilla” es más habitual entre pacientes.

La enfermedad puede afectar a una sola rodilla o a ambas. También puede localizarse más en una zona de la articulación, como el compartimento interno, externo o la zona entre la rótula y el fémur.

Síntomas de la gonartrosis

Los síntomas pueden variar mucho de una persona a otra. Hay pacientes con cambios radiológicos importantes y poco dolor, mientras que otros tienen dolor intenso con alteraciones moderadas.

Síntomas más frecuentes

  • Dolor de rodilla: suele empeorar al caminar, subir o bajar escaleras, estar mucho tiempo de pie o cargar peso.
  • Rigidez: aparece sobre todo al levantarse o después de estar sentado durante un rato.
  • Crujidos o sensación de roce: muchas personas notan chasquidos o crepitación al mover la rodilla.
  • Inflamación: la rodilla puede hincharse, especialmente tras esfuerzos.
  • Pérdida de movilidad: puede costar flexionar o estirar completamente la rodilla.
  • Debilidad muscular: la pérdida de fuerza en el muslo puede empeorar la estabilidad.
  • Dificultad para caminar: en fases avanzadas puede aparecer cojera o necesidad de apoyo.

Síntomas de alerta

Conviene consultar si el dolor aparece tras una caída, si la rodilla se bloquea, si hay inflamación importante, fiebre, enrojecimiento, dolor nocturno intenso o incapacidad para apoyar la pierna.

Causas y factores de riesgo

La gonartrosis suele ser el resultado de varios factores combinados. No siempre hay una causa única y clara.

  • Edad: el riesgo aumenta con los años, aunque no todas las personas mayores desarrollan artrosis dolorosa.
  • Sobrepeso u obesidad: aumenta la carga sobre la rodilla y puede favorecer la progresión de los síntomas.
  • Lesiones previas: fracturas, lesiones de menisco o roturas de ligamentos pueden aumentar el riesgo.
  • Actividad laboral o deportiva: trabajos con mucha carga, flexión repetida o impacto pueden influir.
  • Alteraciones de alineación: piernas arqueadas o rodillas en valgo pueden concentrar la carga en una zona.
  • Genética: algunas personas tienen mayor predisposición a desarrollar artrosis.
  • Pérdida de fuerza muscular: especialmente en cuádriceps y musculatura de cadera.

Grados de gonartrosis

La gonartrosis puede clasificarse por grados según la exploración, los síntomas y las pruebas de imagen. En radiografías se suele valorar el espacio articular, la presencia de osteofitos y los cambios del hueso.

Grado Qué suele observarse Síntomas habituales
Grado 1 Cambios muy leves o iniciales. Puede no haber síntomas o existir molestias ocasionales.
Grado 2 Inicio de estrechamiento articular y pequeños osteofitos. Dolor con esfuerzos, escaleras o caminatas largas.
Grado 3 Desgaste más evidente y menor espacio articular. Dolor frecuente, rigidez, inflamación y limitación funcional.
Grado 4 Desgaste avanzado, deformidad o pérdida importante del espacio articular. Dolor intenso, dificultad para caminar y pérdida de calidad de vida.

El grado radiológico no siempre coincide exactamente con el dolor. Por eso el tratamiento debe adaptarse a la persona, no solo a una imagen.

Cómo se diagnostica la gonartrosis

El diagnóstico suele basarse en la historia clínica, la exploración física y, cuando es necesario, pruebas de imagen. El médico pregunta por el tipo de dolor, duración, limitaciones, antecedentes de lesiones y tratamientos previos.

Exploración física

Durante la exploración se valora la movilidad de la rodilla, dolor a la palpación, inflamación, estabilidad, alineación de la pierna, fuerza muscular y forma de caminar.

Radiografía

La radiografía es una prueba habitual para valorar el grado de artrosis. Puede mostrar estrechamiento del espacio articular, osteofitos, cambios del hueso y alteraciones de alineación.

Resonancia magnética

No siempre es necesaria. Puede solicitarse si hay dudas diagnósticas, sospecha de lesión de menisco, ligamentos u otros problemas asociados, especialmente cuando los síntomas no encajan con la radiografía.

Tratamiento de la gonartrosis

El tratamiento de la gonartrosis busca reducir el dolor, mejorar la movilidad, mantener la función y retrasar la progresión de la limitación. No existe una única solución válida para todos los pacientes.

Medidas no farmacológicas

  • Pérdida de peso si existe sobrepeso: incluso una reducción moderada puede aliviar la carga sobre la rodilla.
  • Ejercicio adaptado: mejora fuerza, movilidad y estabilidad.
  • Fisioterapia: ayuda a trabajar fuerza, control del movimiento y educación del dolor.
  • Calzado adecuado: puede mejorar la comodidad al caminar.
  • Bastón o apoyo: en algunos casos reduce carga y mejora seguridad.
  • Evitar impactos excesivos: conviene adaptar actividades, no eliminar todo movimiento.

Medicamentos para el dolor

El médico puede valorar analgésicos, antiinflamatorios tópicos u orales, siempre teniendo en cuenta edad, tensión arterial, riñón, estómago, corazón y otros tratamientos.

Los antiinflamatorios no son adecuados para todas las personas y no deben tomarse de forma prolongada sin supervisión.

Infiltraciones

En algunos pacientes se pueden valorar infiltraciones para aliviar síntomas durante un periodo. La indicación depende del tipo de dolor, inflamación, grado de artrosis y situación general del paciente.

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Cirugía y prótesis de rodilla

Cuando la gonartrosis es avanzada y limita mucho la vida diaria pese al tratamiento conservador, puede valorarse la cirugía. La prótesis de rodilla suele considerarse en casos de dolor intenso, pérdida importante de función y desgaste avanzado.

La decisión debe individualizarse. No depende solo de la radiografía, sino también del dolor, limitación, edad, estado general y expectativas del paciente.

Ejercicios recomendados para la gonartrosis

El ejercicio es una parte fundamental del manejo de la artrosis de rodilla. Bien adaptado, no “desgasta más” la articulación; al contrario, puede mejorar el dolor y la función.

  • Fortalecimiento de cuádriceps: ayuda a estabilizar la rodilla.
  • Ejercicios de cadera y glúteos: mejoran la alineación y el control de la pierna.
  • Bicicleta estática suave: puede ser útil si no provoca dolor.
  • Caminar en terreno cómodo: adaptando distancia y ritmo.
  • Ejercicios en agua: reducen la carga sobre la articulación.
  • Movilidad suave: para mantener flexión y extensión.

Es recomendable empezar de forma gradual. Si un ejercicio provoca dolor intenso, inflamación o empeoramiento claro, conviene revisarlo con un profesional.

Qué evitar si tienes gonartrosis

No se trata de dejar de moverse, sino de evitar cargas mal dosificadas. Algunas situaciones pueden empeorar los síntomas si se realizan en exceso:

  • Subir y bajar muchas escaleras en brotes de dolor.
  • Sentadillas profundas o flexiones mantenidas de rodilla si provocan dolor.
  • Cargar peso de forma repetida.
  • Ejercicios de impacto sin adaptación previa.
  • Estar mucho tiempo de pie sin descansos.
  • Abandonar por completo la actividad física.

¿La gonartrosis tiene cura?

La gonartrosis es una enfermedad crónica y degenerativa. El cartílago dañado no siempre puede recuperarse por completo, pero eso no significa que no haya nada que hacer.

Con un enfoque adecuado se puede reducir el dolor, mejorar la movilidad, mantener la autonomía y retrasar el deterioro funcional. El objetivo realista es controlar síntomas y conservar la mejor calidad de vida posible.

Cuándo consultar con un especialista

Conviene consultar si el dolor de rodilla dura más de varias semanas, limita actividades diarias, aparece inflamación repetida, hay rigidez persistente o necesitas tomar analgésicos con frecuencia.

También es recomendable una valoración si ya tienes diagnóstico de artrosis pero los síntomas han cambiado, el dolor es más intenso o la rodilla empieza a fallar, bloquearse o deformarse.

Preguntas frecuentes sobre gonartrosis

¿Qué significa gonartrosis?

Gonartrosis significa artrosis de rodilla. Es el desgaste progresivo del cartílago de la articulación de la rodilla y puede causar dolor, rigidez, crujidos e inflamación.

¿La gonartrosis es lo mismo que artrosis de rodilla?

Sí. Gonartrosis y artrosis de rodilla son dos formas de referirse al mismo problema. “Gonartrosis” es el término médico y “artrosis de rodilla” es la expresión más habitual.

¿Cuál es el mejor tratamiento para la gonartrosis?

Depende del grado de artrosis y de cada paciente. Suele combinar ejercicio adaptado, pérdida de peso si es necesaria, fisioterapia, analgésicos o antiinflamatorios en casos seleccionados, infiltraciones y, en fases avanzadas, cirugía.

¿Caminar es bueno para la gonartrosis?

Caminar puede ser beneficioso si se adapta la distancia, el ritmo y el terreno. Si caminar provoca dolor intenso o inflamación, conviene ajustar la actividad y consultar con un profesional.

¿Qué ejercicios son buenos para la artrosis de rodilla?

Suelen recomendarse ejercicios de fuerza de cuádriceps, glúteos y cadera, movilidad suave, bicicleta estática adaptada y ejercicios en agua. Deben ajustarse al dolor y capacidad de cada persona.

¿La gonartrosis siempre termina en prótesis?

No. Muchas personas controlan sus síntomas con medidas conservadoras. La prótesis se valora cuando el desgaste es avanzado, el dolor limita mucho la vida diaria y otros tratamientos no son suficientes.

¿Qué grado de gonartrosis es más grave?

El grado 4 suele considerarse avanzado, con mayor desgaste articular. Sin embargo, la gravedad real depende también del dolor, la movilidad, la inflamación y la limitación funcional.

¿La gonartrosis puede afectar a las dos rodillas?

Sí. Puede afectar a una rodilla o a ambas. A veces una rodilla duele más que la otra aunque existan cambios degenerativos en las dos.